

¡Hola familias!
Ya queda muy poquito para que termine el Campus 31, ¡qué rápido ha pasado todo! Siempre lo decimos, pero es verdad: los días vuelan cuando lo estamos pasando bien, y aunque a veces acabamos cansados, nadie quiere que esto se acabe.
Seguro que estáis al tanto de lo que hacen vuestros peques porque subimos un montón de fotos y vídeos a la web www.demovi.es y sobre todo a Instagram. No paran ni un segundo: baloncesto, piscina, cine, juegos por los árboles, tirolinas, juegos de mesa… ¡Aquí no se aburre nadie!
Por las tardes, la cosa se pone emocionante. Hoy, por ejemplo, han hecho pruebas por parejas y ya está todo el mundo pendiente de la clasificación, porque el lunes es el último día de competiciones (mañana domingo toca descanso y tarde de cine). Hay mucha emoción porque todos quieren ganar los premios de la sala de juegos y de baloncesto. Mientras tanto, Alberto Codeso sigue sumando los puntos y actualizando la clasificación, que este año colgamos durante el día para que no se entretengan demasiado por la mañana antes de la tecnificación.
Os lo digo, ¡estos chavales son de lo más competitivo! Eso sí, también hay quienes disfrutan simplemente con participar y están encantados solo con sumar puntos: “¡llevo más de 1.300!”. Aquí hay sitio para todos los gustos.
La actividad de la noche ha sido un juego de pistas con fotos escondidas por todo el recinto de Adventrix (que por cierto, es nuevo y pensábamos que sería muy difícil). Cada equipo tenía que encontrar 10 fotos, ¡en total 100 fotos escondidas! Los equipos estaban mezclados por edades y ha sido increíble ver cómo encontraban las pistas tan rápido, incluso en sitios que ni yo recordaba. Han traído 99 de las 100 fotos, y al final dos grupos llegaron a la vez, el 6 y el 2, seguidos por el 7. ¡Ha estado reñidísimo! Los tres grupos han tenido premio, porque de verdad se lo han currado. Casi necesitamos foto finish, ¡menudos corredores! El premio, cómo no, su bolsita de chuches para repartir.
Gracias, de corazón, por confiar en nosotros y por tener hijos tan alegres y participativos. Da gusto ver sus sonrisas y pensar que para muchos estos 11 días de julio ya son una tradición de vacaciones.
¡Mañana más!