











Buenos días, ¡Vamos a por el segundo día de campamento!
… y ya podemos decir que hemos tenido una jornada completísima de baloncesto. Por la mañana, entrenamientos; por la tarde, competiciones; y entre medias, piscina tanto por la mañana como por la tarde. Eso sí, aún no han empezado los famosos juegos de la siesta, pero hoy ya se han apuntado para organizar los cruces. Y por la noche, como siempre, nuestra velada de cada día.
El primer día de entrenamientos ha ido genial. Ya estamos metidos en faena, que para eso venimos al Campus: a jugar, entrenar, mejorar en el baloncesto… y, por supuesto, a pasárnoslo en grande.
La mañana ha empezado fuerte, con tiro voluntario a las 8:00. ¡Nada menos que 60 de los 105 chicos y chicas se han animado a participar! Es el primer día, así que veremos si el entusiasmo sigue o si el cansancio va haciendo mella a lo largo de la semana. Después, antes de desayunar, de 8:30 a 9:00, tocaba tecnificación, una sesión muy bien preparada por Chapi. Tras el desayuno, a entrenar.
Antes de repartirnos por las canchas, los monitores han pedido a los niños que dejaran las habitaciones recogidas. Luego, nos hemos estrenado con los grupos que se formaron ayer por la tarde, organizados según edades, categorías y nivel. En los grupos donde hay muchas edades parecidas, los equipos son más competitivos, mezclando a todos y todas para que el ambiente sea bueno y variado.
Nuestros monitores rotan cada día por los 7 grupos, así que a lo largo del Campus todos entrenarán con todos, tanto peques como entrenadores, y así aprendemos un montón de formas diferentes de enseñar, entrenar y jugar al baloncesto. Esto es muy enriquecedor para todos, y más aún para quienes se estrenan este año.
Este año somos 105 niñas y niños y 20 monitores, preparados para disfrutar a tope de estos 11 días, que para muchos ya son los mejores del año.
Queremos contaros, familias y amigos, cómo es un día típico aquí. Lo primero para entrenar es una buena carrera y estiramientos, fundamental para calentar y evitar lesiones. Este año, todas las actividades las hacemos en el mismo sitio, en Adventrix, Toledo. Así no tenemos que coger autobús como el año pasado. Cuando acabamos de entrenar por la mañana, todos directos a la piscina, que con el calor que hace y la piscina tan grande que tenemos, ¡es lo que más apetece! Estos días estamos rondando los 32-37 grados durante el día, pero por la noche bajan a 20-22 y antes de despertarse muchos niños están tapados lo que es señal de que algo de fresquito entra por las ventanas.
Tras comer, desde las 15:00, en las carpas de la piscina, arrancan los juegos de siesta: ajedrez, futbolín, ping-pong, bolos… Julia y Javi Saco organizan todo, pero se turnan con otros monitores para que nadie se quede sin jugar. Por la tarde, nos esperan tardes muy competitivas porque todos quieren llevarse un premio la última noche, y si no es en baloncesto… ¡habrá que intentarlo con los juegos de la siesta, que no hay siesta!
Después de la merienda hemos empezado las competiciones individuales de baloncesto, con diferentes estaciones: entradas, tiros (desde tres posiciones), triples, dominio del balón, árbol, cinco posiciones y habilidad. Es muy importante y se premia a quienes lo dan todo practicando lo que han aprendido por la mañana. Ya tenemos las primeras clasificaciones por grupo, que colgaremos en la carpa de juegos. Seguro que mañana madrugan para ver su puesto, ¡eso sí que no falla nunca en el Campus!
La jornada no termina ahí. Uno de los mejores momentos es la velada de la noche, y hoy hemos hecho juegos cooperativos en los grupos de entrenamiento. Aquí, para ganar, todos tienen que trabajar en equipo. Aunque, como siempre, el momento estrella y de más risas es la carrera de piedra, papel o tijera.
¡Seguiremos contando! Hasta mañana, familias.